الأرجنتين

الجمعية السورية الثقافية

Rivadavia 5581- C.A.B.A.- culturalsiria@gmail.com


: -
  
  
  

En Fatat-Boston, Gibran desarrolló una estrecha relación con el escritor e inmigrante sirio Mikhail Naimy, a quien había conocido en 1914. Naimy, un pensador crítico en ese entonces, estuvo entre los primeros escritores sirios en reconocer los esfuerzos de Gibran por el avance de la lengua árabe y el uso correcto de las costumbres y cultura sirias. Consideró “Las alas rotas” de Gibran como un ejemplo del lenguaje universal de la literatura, señalando que Selma Karameh podría fácilmente haber sido rusa, inglesa o italiana. Sin embargo, luego de la muerte de Gibran, Naimy lo inmortalizó reemplazando al hombre con una imagen divina.

Con Naimy, Gibran formó en abril de 1911 una organización de emigrados sirios de diez miembros llamada Arrabitah Al-Qalamyiah, la cual promovió la publicación de escritos árabes y la difusión de la literatura mundial. A lo largo de su vida, Arrabitah fue liderada por el llamado de Gibran por la mayor libertad artística, incluso alentando a los escritores a romper las reglas y a buscar estilos individuales. Durante ese tiempo, el compromiso de Gibran con sus escritos árabes lo distrajo de completar “El Profeta”. Más aún, Gibran vacilaba entre retomar el trabajo sobre “El Profeta” o embarcarse en un ciclo de lecturas, en la medida que su popularidad le demandaba una mayor presencia pública. Sin embargo, continuó viéndose a sí mismo como un portavoz tanto del mundo árabe como del mundo angloparlante, un rol cuya dificultad admitió.

Mientras tanto, las ideas políticas de Gibran estaban inquietando a los políticos locales en Siria, que reaccionaron contra su artículo que declaraba “Ustedes tienen su Líbano y yo tengo mi Líbano.” Gibran desaprobaba la manera en que los territorios sirios eran manejados, y él escribió extensamente sobre la identidad de los países árabes emergentes, cuando la región de Siria Mayor empezó a ser dividida en Líbano, Palestina y Siria. En la composición de países emergentes, Gibran llamó a los políticos a adoptar los aspectos positivos de la cultura Occidental y abstenerse de importar los valores superficiales de las armas y de los ropajes. Su pensamiento político pronto dió lugar a un punto de vista general sobre la composición cultural de los países y la manera en que los ciudadanos debían de llevar sus vidas.

Hacia 1920, casi tres cuartas partes de “El Profeta” estaban hechas, mientras los escritos árabes de Gibran continuaban ocupando su tiempo. En una carta profunda escrita a Mary, Gibran confesó a Mary que había resuelto el problema de la identidad y había blanceado las influencias del Este y el Oeste, admitiendo que “Ahora sé que soy una parte del todo... una parte de un recipiente... Ahora he encontrado donde encajo, y en una forma en que yo soy el recipiente, y el recipiente soy yo.”

En 1922, Gibran empezó a quejarse de dolores en el corazón, lo que luego se atribuyó a su nervioso estado psicológico, y personalmente admitió: “Pero mi mayor dolor no es físico. Hay algo grande en mí... Siempre lo he sabido y no lo veo. Es un ego silencioso, sentado y mirando algo más pequeño en mí, haciendo toda clase de cosas.” Cerca de la finalización de “El Profeta”, Mary y Gibran reconocieron la gran influencia de Nietzche en el libro, que retrotrae a su Zaratustra. Mary había aconsejado a Gibran sobre el estilo de “El Profeta”, cubriendo aspectos como el uso de mayúsculas, marcas de puntuación y la forma de los párrafos. Gibran había insistido en que quería que sus párrafos fueran cortos, casi de una línea. Mary siempre había señalado que Gibran era un hombre de pocas palabras, que limitaba sus cartas a un mínimo de palabras.

Unos pocos meses antes de la publicación de “El Profeta”, Gibran resumió el libro a Mary: “Todo El Profeta está diciendo una sola cosa: “tú eres mucho, mucho más grande de lo que sabes, y todo está bien.”

Hacia 1923, Gibran tenía una bien establecida reputación en el mundo árabe a través de sus escritos, con los que contribuyó en varias publicaciones. Durante este tiempo, Gibran fue gradualmente dependiendo menos de Mary como financista y como editora. Anteriormente había acordado con Mary devolverle sus préstamos enviándoles varios de sus cuadros. Y en la medida en que la confiamza de Gibran en sus escritos en inglés aumentaba, su confianza en la opinión de Mary disminuía. Sin embargo, el rostro de Mary permaneció como inspiración en sus ilustraciones, por lo que pronto Gubran decidió restringir sus dibujos a ilustraciones de libros. “El Profeta” finalmente se imprimió en 1923.

Escuchanos por AM990


Video Destacado

Desarrollo web